Cómo la intervención temprana para trastornos alimenticios ayuda a salvar vidas

La situación de los trastornos alimenticios


Aunque los trastornos alimenticios han ido en aumento durante años, la pandemia de la COVID-19 registró un aumento significativo en las personas que los sufren.1 La cantidad de adolescentes con trastornos alimentarios que acudieron al departamento de emergencias se duplicó durante la pandemia.2

Debido a los confinamientos prolongados y a la disminución de las reuniones en persona, muchos individuos experimentaron aislamiento social y la interrupción de sus rutinas habituales. En muchas personas con trastornos alimentarios, se intensificaron los problemas de salud mental.3
 

Por qué es importante la intervención temprana


La Dra. Dion Metzger, directora médica de Carelon Behavioral Health, explica que “los trastornos alimenticios tienen una de las tasas de mortalidad más altas de todos los diagnósticos de salud mental”. “Las personas con trastornos alimentarios actualmente tienen una necesidad abrumadora de acceso a tratamiento. Tenemos que adaptarnos al aumento de la gravedad de estos trastornos debido a los factores estresantes relacionados con la COVID-19”.

Se ha demostrado que los programas de prevención e intervención temprana reducen significativamente los factores de riesgo, promueven el reconocimiento temprano de los síntomas e impulsan a las personas con trastornos alimentarios a buscar ayuda. Las iniciativas preventivas y de intervención temprana pueden reducir significativamente los factores de riesgo de los trastornos alimentarios.

Los programas pueden ayudar a las personas a aumentar su autoconciencia y la motivación para buscar tratamiento. Las investigaciones indican que cuando los pacientes reciben tratamiento de intervención temprana para los trastornos alimentarios en los primeros tres años, tienen una probabilidad mucho mayor de recuperación. Los programas que ayudan a educar y empoderar a los padres, que motivan a los pacientes con trastornos alimentarios a cambiar y que abordan el estigma y la vergüenza asociados con los trastornos alimentarios tienen resultados positivos.4
 

Soluciones de Carelon Behavioral Health


El programa de tratamiento de trastornos alimenticios de Carelon Behavioral Health hace hincapié en la intervención temprana dirigida por profesionales clínicos certificados y altamente capacitados que se especializan en el tratamiento de estos trastornos. Carelon también se ha asociado con el programa EQUIP, en el que los miembros notificaron una disminución de los síntomas de trastornos alimentarios en los primeros cuatro meses.

“Los proveedores con experiencia en trastornos alimenticios pueden ayudar a los pacientes a desarrollar una relación más saludable con los alimentos”, dice la Dra. Metzger. “También pueden ayudar a salvar las vidas de los pacientes”.

Fuentes :

1 Hartman-Munick S, Lin JA, et al.: Association of the COVID-19 Pandemic With Adolescent and Young Adult Eating Disorder Care Volume (Asociación de la pandemia de la COVID-19 con el volumen de atención de trastornos alimenticios en adolescentes y adultos jóvenes). JAMA Pediatrics (diciembre de 2022): ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC9641596/ 

2 Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC): Morbidity and Mortality Weekly Report (Informe semanal de morbilidad y mortalidad) (febrero de 2022): cdc.gov

3 Schlapfer L, Gettis M, Dutreuil V, et al: Hospitalization patterns for adolescents with eating disorders during COVID-19 (Patrones de hospitalización de adolescentes con trastornos alimenticios durante la COVID-19). Journal of Eating Disorders (Revista sobre trastornos alimenticios) (agosto de 2023): ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC10433551/ 

4 Koreshe E, Paxton S, et al: Prevention and early intervention in eating disorders: findings from a rapid review (Prevención e intervención temprana de los trastornos alimenticios: conclusiones extraídas de una revisión rápida). Journal of Eating Disorders (Revista sobre trastornos alimenticios) (marzo de 2023): jeatdisord.biomedcentral.com/articles/10.1186/s40337-023-00758-3